Mujer en jeans y sujetador blanco

Aprovecha tu desnudez

Si te sientes cómodo sin ropa ¿imagínate cuando te la pongas?

Cuando nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo lo exteriorizamos y de igual manera pasa en el caso contrario.

En la medida en que estamos más cómodos con nuestro cuerpo la ropa entra a jugar un papel complementario de nuestra imagen, cuando nos conectamos con nosotros mismos desde el interior y desde nuestra versión más vulnerable logramos exteriorizar lo que realmente somos.

Cuando no oímos a nuestro cuerpo, o no nos sentimos realmente identificados con él; exteriorizamos ese sentimiento de incomodidad por medio de nuestra energía. Sin embargo, entender que nuestra conexion corporal no es lineales sino que por el contrario fluctúan a lo largo de nuestra vida, nos ayuda a entender que debemos atravesar por procesos de auto conocimiento y autoestima para lograr habitarlo de una manera más amable.

Nuestro cuerpo es el único recurso físico que tenemos y que realmente nos pertenece, es por eso que debemos aprender a verlo con ojos de gratitud, pues es sólo en esa medida en la que vamos a poder transmitir una identidad sólida y una comodidad genuina.

En este ejercicio quiero que ademas de aumentar los momentos de desnudez y los espacios de cómoda intimidad, quiero que enumeres la parte de tu cuerpo que más te gusta y la parte que más te genera inseguridad y en primera medida le pongas nombre propio, porque muchas veces generalizamos y atacamos el conjunto cuando en realidad no nos sentimos a gusto es con una parte en específico.

Por último, tómate una foto de las dos pero desarrollando una estética que las favorezca, sin discriminar el gusto que sientas por cada una de ellas, vas a ver que muchas veces es la perspectiva desde la que estamos acostumbrados a vernos la que nos determina y que nuestra belleza depende del ángulo en el que nos veamos.